La pechuga es la parte más adecuada para la obtención de filetes y se adquiere entera o fileteada. Resulta algo más seca que el muslo debido a que contiene menos grasa. El pollo se presta a multitud de preparaciones culinarias: entero o en piezas, frito, guisado, estofado, a la plancha, asado al horno, al grill, al microondas, empanado, salteado y hervido. La más sencilla y que resalta más su sabor es el asado. Se puede rellenar su interior con uvas, ciruelas, frutos secos, limón, manzana, especias... Los muslos y las alitas son perfectos como tapas y a la barbacoa. Admite, además, muchos acompañamientos: verduras, arroz, pasta y hierbas aromáticas. Para los caldos y sopas se suelen emplear las alas y la carcasa. También se puede añadir el caldo para dar gusto a la masa de croquetas de ave. 4 personas Ingredientes 250 gramos de hongos Portobello, rebanados 1 cebolla morada, rebanada 1 taza de aderezo italiano para ensaladas (comercial) 2 pechugas de pollo, cocidas y desmenuzadas Aceite...